No es el amor sin más lo que nos mueve, es la pasión quien nos impulsa. El afecto sólo nos hace sonreír... La pasión, entre carcajadas, nos empuja a buscar más, a querer más, a ir más allá de nosotros mismos. Su mirada provocadora nos enloquece y nos llena de ansias de vida y de eternidad.
Sin pasión sólo sobrevivimos. Las pasiones mantienen vivo el fuego interior que nos ayuda a ser lo mejor de nosotros mismos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario